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Historia de Coca-Cola

 

EL NACIMIENTO

¿La probó usted ya?

En el patio trasero de su casa en Atlanta, una tarde de 1886, el farmacéutico John Styth Pemberton logró por fin aquello que venía buscando desde hacía tiempo: la fórmula de una bebida que fuera refrescante y deliciosa a la vez. Lo que consiguió fue un líquido aromático, de color caramelo, que llevó a la farmacia Jacobs para mezclar con agua carbonatada. La bebida fue rápidamente aprobada por los clientes de la farmacia y en poco tiempo estaba a la venta a 5 centavos el vaso. Todavía nadie sabía como llamarla.

Fue Frank Robinson, el contador de Pemberton y hombre con una aguda visión para la publicidad, quién pensó un nombre y además diseñó el logo: Coca-Cola, la bautizó, con esa misma tipografía inconfundible con la que se la conoce aún hoy.

El 29 de mayo de 1886 el Atlanta Journal publicó el aviso: “¡Deliciosa! ¡Refrescante! ¡Estimulante! ¡Vigorizante! La nueva y popular bebida de las fuentes de soda…” La ciudad tenía apenas 40.000 habitantes, pero la población de los Estados Unidos ya superaba los 62 millones. Miles de inmigrantes llegaban a diario al puerto de Nueva York, con la Estatua de La Libertad como anfitriona. La economía norteamericana avanzaba al ritmo del ferrocarril, la energía eléctrica y el teléfono. Y la población, cada vez más urbanizada, comenzaba a cambiar sus hábitos de consumo. Las fuentes de soda, mezcla de salón de té, confitería y farmacia, que le deben su nombre al aparato dispensador de bebidas, se volvieron por entonces los lugares de reunión más populares, donde se podían consumir bebidas frías. Y nada mejor que tomar una refrescante Coca-Cola para aplacar los extensos meses de calor del sur de los Estados Unidos.

En su primer año de vida, se vendieron en Jacobs un promedio de nueve vasos por día; cien años después, Coca-Cola vendería más de 38.000 millones de litros. Pero Pemberton, aquél farmacéutico inspirado, ni siquiera soñaba con semejante crecimiento: en 1887 decidió vender las acciones de su pequeña empresa. Fue Asa Candler, quien compró a tan sólo 2300 dólares.

Pemberton moriría un año después, poco antes de que su invento revolucionara el mundo del consumo. Y Candler, heredero de esa fórmula secreta, ser convertiría en el ideario de la expansión de Coca-Cola por todo el país.





LA EXPANSIÓN

Deliciosa y refrescante

En 1892, Asa G. Candler fundó “The Coca-Cola Company”, con un capital inicial de 100 mil dólares. Vendedor nato y con claro olfato para el marketing, estaba seguro de que la gente buscaba algo diferente. Lo primero que hizo fue contratar a Frank Robinson, aquel creador del nombre, para que ideara un plan a través del cual Coca-Cola estuviese presente en todos los ámbitos. Juntos, concibieron innovadoras y brillantes formas de mostrar en sociedad la nueva bebida. Repartieron cupones de cortesía para saborearla, invitaron a todo el mundo a presenciar su elaboración, entregaron relojes, almanaques y balanzas con el logo de Coca-Cola a las farmacias y contrataron a la primera celebrity de la marca para un afiche: se trató de una importante modelo de la época, cuya imagen pasó a decorar los locales. La marca podía verse por todas partes.

A la planta de producción de Atlanta le siguieron otras en Dallas, Chicago y Los Angeles. Para 1895, Coca-Cola se vendía en todo el territorio de los Estados Unidos. Se transformó entonces en un excelente negocio: hasta las ligas anti-alcohólicas la adoptaban por ser “trago de temperancia”.

Fue Joseph Biedenharn, dueño de una embotelladora en Mississippi, quien en 1894 decidió envasar Coca-Cola por primera vez. Los primeros dos cajones de botellas los mandó a la oficina de Candler, en Atlanta. Su idea era que la bebida entrara a los hogares y no sólo se consumiera en fuentes de soda. El presidente de la Compañía le respondió con un lacónico “está bien”. Pero recién cinco años más tarde, dos abogados de Chattanooga, Benjamín Thomas y Joseph Whitehead, lograron convencer a Candler y se aseguraron los derechos exclusivos para embotellar Coca-Cola.

Hacia 1919, Thomas y Whitehead abastecían a más de mil embotelladores en todos los estados norteamericanos, a excepción de Mississippi, Texas y Nueva Inglaterra.

Coca-Cola ya era una de las marcas más reconocidas de los Estados Unidos y se preparaba para salir al mundo.



MERCADO PLANETARIO

En todas las estaciones…tome Coca-ColaHacia comienzos del siglo XX, Coca-Cola llegó a Cuba, Puerto Rico, Francia, Inglaterra y Canadá, entre otros países. El éxito era extraordinario y las imitaciones empezaban a circular. Una vez más, la compañía decidió apelar a la diferenciación: 1916 diseñó la famosa botella contorneada, fácil de distinguir incluso al tacto.El desafío era el mismo: seguir atravesando fronteras. Y comienza una nueva etapa; en 1919, Ernest Woodruff le compró Coca-Cola Company a los herederos de Asa Candler por 15 millones de dólares en efectivo y otros 10 millones en acciones. Pero fue el hijo del nuevo dueño el que terminó de darle un vuelco histórico a la empresa: Robert Woodruff asumió la presidencia de Coca-Cola en 1923, ocupando el cargo durante sesenta años y transformándose, seguramente, en el hombre más trascendente en la historia de la compañía. Woodruff, además de ser reconocido por su costumbre de hacer donaciones y aportes a instituciones sociales con total discreción lo llamaban “Jefe Emeritus” o “Mr. Anonymous”, fue quien dio un golpe de timón definitivo a la orientación estratégica, constitutiva de lo que podría denominarse la filosofía Coca-Cola: “El capital más valioso con el que contamos es el buen nombre de nuestro producto, basado en su cualidad intrínseca, en buen servicio, en buena distribución y en una administración de los recursos de cara al futuro”, sostenía Woodruff. Esta idea persiste hasta la actualidad como rectora de la Compañía, junto a otro requisito de esta filosofía, también heredado de Woodruff y consecuente con su lema de ubicar a la Coca-Cola “al alcance de la mano”: el producto debe estar disponible a toda hora del día, en todo lugar, y en cualquier época del año. Tal es así, que él fue quien impulsó la creación de refrigeradores “oficiales” y máquinas expendedoras. Genio del marketing, Woodruff acompañó esta filosofía con acciones concretas que impulsaban el posicionamiento de Coca-Cola en el mundo: lanzó una botella exclusiva de exportación, servida especialmente en los transatlánticos; auspició carreras de trineos tirados por perros en Canadá, empapeló con afiches las paredes de los estadios de corridas de toros en España y auspició al equipo estadounidense en las Olimpiadas de 1928 en Ámsterdam.Para terminar ese primer período global, en 1930 fue creada The Coca-Cola Export Corp. cuyo presidente también era Woodruff, y ocho años más tarde, la división Panamericana de The Coca-Cola Export Corp.

COCA-COLA HOY

Pemberton inventó Coca-Cola hace 120 años. En la actualidad, más de 6 mil millones de personas se refrescan con Coca-Cola. Innovación y trabajo fueron los conceptos que desde sus inicios han mantenido a una marca como Coca-Cola siempre vigente. Son 120 años de camino recorrido con el compromiso permanente de seguir refrescando a todas las personas del mundo.

 

 

 
 
 

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